La noticia de que estamos esperando a un bebé es una de las más importantes e ilusionantes en la vida de cualquier persona. Las mujeres lo sienten de una forma especial, por supuesto, porque al fin y al cabo son ellas las que deben llevar esa vida dentro durante nueve meses. Los papás también disfrutan muchísimo de esa noticia, especialmente cuando llevan tiempo buscando al crío. Quedarse embarazada es toda una odisea, y todo el proceso del embarazo es tremendamente hermoso, pero también complicado. Es una suma de emociones muy intensas en muy poco tiempo, siempre con la vista puesta en la fecha prevista para salir de cuentas, para que se produzca el parto y los papás puedan ver por primera vez a su niño o niña.

Toda esa espera se puede hacer un poco pesada, especialmente para la madre, que debe cargar literalmente con el peso del embarazo, y habrá días en los que lo pase realmente mal. Hinchazón en los tobillos, antojos extraños, cambios de humor, imposibilidad para dormir en una postura correcta… Son muchas las pruebas que una mujer debe pasar durante su embarazo, y es un proceso duro, como decimos, pero también muy bonito, porque al fin y al cabo estamos creando una nueva vida. Esa ilusión se comparte con todos los que tenemos a nuestro alrededor, y en momentos puntuales, incluso se celebra la llegada inminente de esa nueva personita. Las fiestas de baby shower se han convertido en algo ya casi obligatorio para cualquier embarazada, y aunque hayamos estado ya en unas cuantas, nunca está de más conocer los mejores consejos y secretos para organizarlas.

Qué es un baby shower

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Una fiesta baby shower es una celebración que las amigas y familiares de la futura madre le llevan a cabo semanas antes del nacimiento del bebé, cuando su estado ya es bastante avanzado. Se trata de una fiesta con comida, bebida y sobre todo muchos regalos, que son los primeros que el niño recibirá, aún sin haber nacido. Es una celebración de la ilusión, la esperanza y la alegría que siente el entorno de la embarazada de cara al próximo nacimiento de su bebé, y suele ser una fiesta muy familiar, divertida y entrañable. Normalmente se llevan a cabo por parte de las mujeres, aunque por supuesto, los hombres también pueden participar. Las baby shower se hicieron muy populares en Estados Unidos hace años, y ahora llegan a todo el mundo con este formato, aunque en realidad cada país tenía su propia tradición al respecto.

Qué se necesita para hacer un baby shower

Lo primero, tiempo y ganas de organizar una gran fiesta para emocionar a la embarazada. Ella sabrá que le harán un baby shower, pero es como las despedidas de soltera, que nunca sabes cuándo tela harán. Lo principal para el baby shower es conseguir reunir al máximo número de amigas posibles de la embarazada, y también a hermanas, primas y familiares, para que sea una reunión en su honor y en el del futuro bebé que está a punto de nacer. A partir de aquí, cada baby shower se puede adaptar a las necesidades, gustos y posibilidades de cada cual. Como elemento básico, la comida tampoco puede faltar, especialmente dulces y tartas. De hecho, es habitual que haya un pastel con una bonita dedicatoria para el bebé que viene en camino. Tampoco pueden faltar los regalos, pero eso ya es algo más personal.

Claves para organizar un baby shower

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Si nos ha tocado organizar una de estas fiestas debemos tener muy claro cuáles son las claves básicas de su organización. Lo primero, hacer una lista con todas las personas a las que vayamos a invitar, y avisarlas del sitio y la hora. Encontrar el lugar perfecto también es ocupación de la organizadora, aunque bien puede ser en casa de cualquiera de esas amigas. La clave está en disponer del lugar durante varias horas antes, para poder decorarla al gusto. Porque la decoración también es importantísima en una baby shower, para darle ese toque especial y adorable en cuanto la madre cruce la puerta y vea todo lo que le hemos preparado. La decoración suele estar basada en tonos pastel, rosas o azules según el sexo del bebé en camino, y también podemos colocar fotos con todas las asistentes, para que la emoción sea aún mayor.

Prepararemos la comida o la encargaremos para que esté lista en el momento en el que la embarazada llegue al lugar. Como decíamos, podemos tirar de dulces y pasteles, pero también intentaremos que haya mayor variedad, aunque solo sea para picar un poco. Se pueden organizar juegos que tengan que ver con la embarazada, para hacer el baby shower más divertido y encarrilar toda la actividad desde el primer momento. En cuanto a los regalos, tampoco debe ser una imposición, pero es cierto que este tipo de celebraciones son el momento perfecto para realizar esos pequeños regalos, ya sean individuales o grupales, tanto a la propia embarazada como al futuro bebé. Y lo más importante a la hora de organizar una fiesta de este tipo: evitar por todos los medios que la embarazada conozca de la existencia de la celebración.

Cuándo se debe hacer un baby shower

Aquí hay mucha polémica porque cada cual tiene  una idea diferente del momento perfecto para realizar este tipo de fiestas. Por ejemplo, algunos piensan que lo mejor es hacerlas cuando aun quedan dos o tres meses para el nacimiento del bebé, mientras que otros, que son mayoría en realidad, opinan que el momento perfecto es hacerlas con un mes de antelación, o con solo unas pocas semanas para el parto. Esto hace que el momento sea aún más especial y emotivo, porque el bebé está a punto de llegar. Sin embargo, en casos de niños sietemesinos y demás puede ser una complicación esperar tanto, porque al final el bebé nacerá antes de haberle podido hacer su baby shower.